[Las cosas que no interesan]

pageicon jueves dic 06, 2007

Peopleware

Después de varios meses de tenerlo en espera pude leer Peopleware, todo un clásico de la administración de proyectos y de la ingeniería de software.

Peopleware es un libro sobre eso, sobre la gente, sobre como el factor humano tiene una incidencia gigante en cualquier proyecto y sobre todo nos cuenta como los gerentes se encargan de ignorar convenientemente toda esta información en pro de sus números, costos y tiempos apretados. Pero es ahí mismo donde radica la fuerza de Peopleware, no es un libro de empleados frustrados contando como nos ignoran, como no somos más que números para nuestras empresas o como hay cosas que importan más que el dinero.

Peopleware es un libro de jefes que le demuestran a los demás jefes que el factor humano si puede ser medido como más les gusta a ellos: en términos de tiempos y de costos. Les demuestra como las condiciones de trabajo, la motivación, la comunicación entre compañeros, la antigüedad de los empleados y todas esas cosas que se suelen ignorar, juegan un papel que hace que un proyecto sea más caro, más barato y al fin, que sea exitoso o no. Por eso es que es un libro que se debe tener en cuenta, por que tiene argumentos aplastantes para hacer que las cosas sean mejor, para hacer que los jefes piensen en serio en mejorar definitivamente las condiciones de trabajo, en disminuir las jornadas de 12 ó 16 horas al día y lo hacen de una forma que hasta el jefe más inhumano se lo plantee, insisto una y otra vez, lo hace con cifras.

Después de esto muchos supondrán que es un libro que deben leer los gerentes o los aspirantes a gerentes, de hecho, es lo que suelen decir las editoriales y reseñas. Pero no, ahí está la otra gran enseñanza de Peopleware, que es un libro que debe ser leído por todos, por que si a nivel individual no enseña como ser mejor persona o mejor programador si que nos enseña la importancia de la motivación, no de darla, sino de saberla recibir; nos enseña lo importante que es mantener nuestro entorno de trabajo en condiciones adecuadas, claro, nuestro jefe nos puede dar los mejores muebles, espacio, etc., pero somos nosotros quienes debemos procurar un silencio que facilite el trabajo creativo.

Finalmente algo que me impactó bastante al ver lo complejo que puede ser para un gerente, es la importancia del trabajo en equipo. Este aspecto, siempre tan descuidado, tiene una influencia definitiva en la calidad del producto que se desarrolla y deja un claro mensaje: hay que saber trabajar y pertenecer a un equipo de trabajo, no solo interactuar técnicamente sino que hay que crear la mística y ese sentimiento de superioridad que caracteriza a los equipos triunfadores.

Es un libro absolutamente recomendado y que seguramente volveré a leer en alguna etapa de mi vida.

No quiero finalizar sin dejar un par de buenos consejos o datos d los aprendidos:

  • Sí, escuchar música mientras se programa tiene un efecto contraproducente, no en la productividad (es la misma) sino en la capacidad para realizar ciertas abstracciones y o descubrir cosas que no son obvias.
  • Me encanta la idea de dejar a un lado la clásica entrevista de trabajo y reemplazarla por una exposición del aspirante donde se puedan medir muchos más aspectos de un futuro empleado o como lo propone el libro, asistir a la contratación de un nuevo compañero de equipo.
  • No todas las personas necesitan lineamientos exactos de trabajo ni listas de actividades a realizar, hay quienes prefieren la libertad para hacer las cosas a su estilo y en esta forma son mucho más productivos, estos son los “Electrones Libres”, a quienes dándoles libertad se les evita ese sentimiento de “la compañía nunca va a utilizar mis buenas ideas”. Puede que no sea tan sencillo, pero ahí está, algo claro para usar cuando seamos gerentes y para exigir (con argumentos) cuando somos empleados. Esto es en otras palabras, definir nuestro trabajo.
  • Cuando trabajamos horas extras no lo hacemos para liberar un producto a tiempo, sino para evitar que nos culpen cuando el trabajo inevitablemente no se tenga a tiempo. (Wow!)
  • El trabajo exageradamente organizado, predecible y controlado puede ser muy efectivo, pero seguramente también muy monótono. La recomendación para darle algo de emoción, innovación y dinámica, es introducir “pequeñas cantidades de desorden” a través de proyectos piloto, entrenamiento, pruebas con nuevas tecnologías, etc. Eso sí, no se recomienda experimentar con más de un aspecto tecnológico a la vez en el mismo proyecto.