Pues nada, hoy dormí como un auténtico marrano, me vine a la oficina (no se qué tan bueno es esto de vivir a cuatro cuadras de la misma), pero ya me quiero volver (mejor lo hago, o mi novia no se sentirá muy complacida cuando toque el timbre y nadie le conteste)... Está haciendo calor (el verano amenaza llegar con su peor humor) y ando necesitando un buen viaje a las montañas...
Sí, eso necesito. Sentarme al borde de una montaña, preferentemente con nieves eternas, y poder quedarme horas contemplando un lago tan azul que el cielo se sentiría envidioso de su mera precencia... Pero bueno, resta esperar para que esa oportunidad amanezca.
Mejor voy posteando este blog, y me concentro en volver a casa.... ahora me quedo pensando, ¿habrá tenido razón martin en su teoría?