Tuesday March 23, 2004
Algunas publicaciones como News.com, Microsoft Watch o InfoWorld ya han recogido la noticia de que la Unión Europea ha llegado a un consenso y probablemente mañana anuncie una sanción contra Microsoft por su abuso como monopolio. La historia viene de lejos, desde que la UE comenzó a estudiar las prácticas de Microsoft en 1998, actualmente la UE acusa a la compañía de aprovecharse de su situación ventajosa de monopolio en dos ocasiones: al incluir su reproductor multimedia en Windows lo que debilitaría la competencia en ese mercado, y al no proporcionar la información suficiente que permita a productos de otras compañías comunicarse con los servidores Windows.
La consecuencia son que Microsoft debería pagar una multa de 500 millones de euros, ofrecer en Europa una versión de Windows específica sin el reproductor multimedia y proporcionar información técnica que permita la interoperabilidad con los servidores y protocolos de Windows. Sobre la sanción económica se habían considerado cantidades aún mayores, aunque también había quien opinaba que todo el asunto quedaría en un simple estirón de orejas, en cuanto al reproductor multimedia la UE estudió que se incluyesen en Windows otros productos similares de la competencia.
La verdad es que la medida ahora parece que llega demasiado tarde, los reproductores como el Real Player ya han perdido la batalla igual que la perdió Netscape tras comerse ese mercado Internet Explorer en el momento oportuno, encima aún faltan las apelaciones y demás mecanismos legales que eternizarán más las resoluciones si es que al final no las detienen. La multa es una cantidad que a primera vista marea, son más de 80.000 millones de pesetas, pero tampoco tiene gran importancia si tenemos en cuenta que no supone ni el 1% de las reservas en efectivo de Microsoft.
Aquí lo verdaderamente importante no es que la UE intente corregir una situación pasada, algo ya imposible, sino que pretende expresamente aclarar el panorama futuro. Ambos están teniendo un pulso, Microsoft quiere libertad para integrar herramientas y servicios en sus productos Windows, pero la UE quiere restringir la manera en la que esto pueda suceder y además hacer posible la interoperabilidad, su argumento es que en caso contrario la competencia de otras alternativas estaría en una posición muy desfavorable. No se está luchando por si Windows 98 tenía o no un reproductor de video, sino si en Longhorn se repetirá de nuevo la misma situación con otras aplicaciones y si los servidores Windows serán aún más de su madre, de hecho las negociaciones entre la UE y Microsoft se rompieron la semana pasada no por las sanciones presentes, sino porque no se pudo llegar a acuerdos sobre como evitar conflictos futuros.
Lamentablemente para Microsoft la UE va a ser un rival mas serio que los tribunales de su pais.
(2004-03-23 20:21:28.0)
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