domingo febrero 15, 2004
Outsourcing ¿si o no?
Pasados estos años de recesión en el sector, y una vez pagados los excesos cometidos en el boom de las .com, estamos viendo cómo en los últimos meses el mercado está mostrando tímidos síntomas de una leve recuperación. Los analistas apuntan que una de las claves de la recuperación del sector ha sido el outsourcing.
Pero... ¿qué es el outsourcing? Consiste en externalizar una parte de nuestro negocio, o dicho sin eufemismos, en subcontratar. Básicamente, existen 3 tipos de outsourcing:
- De infraestructuras.
- De aplicaciones.
- De procesos de negocio (BPO, Business Process Outsourcing).
Hoy en día, la mayor parte de la plantilla de sistemas de información de los clientes está destinada a mantenimiento de infraestructuras, soporte a usuarios, etc. Muy poco o nada se destina al desarrollo de aplicaciones a medida.
En España, en las grandes cuentas, están como proveedores los de siempre: IBM Business Consulting Services (la antigua PriceWaterhouseCoopers Consulting, y con INSA como mano de obra barata), Accenture (con Coritel como mano de obra barata), Cap Gemini Ernst & Young, Deloitte Consulting, Getronics, DMR Consulting, Altran, Atos Origin (la antigua SchlumbergerSema), Soluziona, T-Systems, INDRA, IECISA, etc. En la mayoría de las veces, estas grandes cuentas se obtienen por el nombre de la consultora, por contactos, o mediante comisiones, maletines, viajes y señoritas de compañía.
Llegados a este punto, hoy en día las consultoras no contratan a casi nadie directamente. ¿Por qué?:
- En un momento del mercado en el que hay que reducir costes y aumentar la productividad como sea, y sobre todo, en un mercado que todavía no se ha estabilizado, pasar de un cierto volumen de contratación es un riesgo que no pueden y no quieren asumir económicamente.
- La subcontratación les reporta una serie de beneficios añadidos:
- Beneficio económico directo. Es muy habitual cobrar 45 horas, hacer 43 y pagar 40. Y la diferencia, al saco. Además, si eres Accenture o IBM, cobras a tarifa de consultor de Accenture o IBM, y lo haces con tarifas de consultores explotados de INSA y Coritel. Como ambas son como el misterio de la santísima trinidad, todo se queda en casa. ¿La diferencia? Al saco.
- Como el mercado es algo inestable, la subcontratación proporciona mucha flexibilidad a la hora de despedir a gente.
- Al cliente le sale más caro.
- El trabajador percibe menos dinero todavía. Al margen de la inestabilidad laboral, el cambio constante de lugar de trabajo, etc.
La externalización puede ser en casa del cliente (cuando es difícil reproducir las infraestructuras que tienen, o cuando desean un mayor control sobre el proyecto), o bien en casa del proveedor. En este último tipo entra un modelo muy interesante: software factory.
Una factoría de software es capaz de desarrollar un proyecto entero llave en mano a partir únicamente de un diseño funcional detallado. Así funciona por ejemplo la factoría de Accenture de Málaga, y así se pretende que funcione también la de Pozuelo de Alarcón, en Madrid.
En resumen, el outsourcing tiene aspectos buenos para la empresa, pero muchos aspectos malos para el trabajador. Al final, muchas empresas pequeñas de servicios viven casi exclusivamente como brokers de bolsa, con la diferencia de que en este caso no se comercia con acciones, sino con personas. (2004-02-15 20:42:19.0)
